Otro día inundado más,
el sol cae temprano
y golpea sobre la tierra
La escarcha en la hierba
se ve pálida y brilla
como si fuera capaz
de las suelas contra el barro.
Yo no he dejado de correr
desde entonces.
¿Será que estás diciendo
¿De verdad fui yo quien
comenzó aún sabiendo
que perdería?
¿No crees que,
en los momentos
solo querríamos a alguien
que nos entendiera
aunque fuera
tan solo un poquito?
Ni siquiera recuerdo
cómo se sienten
los dedos entrelazados,
he olvidado el tacto y el sonido.
entienden las palabras,
de todos modos?
Pero, mírame ¿no lo ves?
Creo que estoy devolviendo
estoy bien con la violencia
mientras no me hagan hablar.
¿No ves que me he pasado
con la piel levantada?
De todas maneras
hablar mucho
es como no decir nada,
nada en absoluto.
¿Cuántas páginas podrá
llevar ya
nuestro registro de odio?
Si hasta los huesos dislocados
se volvieron a poner en su sitio
de alguna manera,
si las quemaduras, las heridas,
ya no son más que cicatrices
que dan a luz a la piel púrpura.
Si todo estará bien
mientras no alcances mi cara.
Será que el dolor nunca ha cesado,
por eso se siguen
de los cambios de tiempo
incluso en días como estos.
En días como estos,
en los que todo parece
la traducción de una canción
que aún no ha dejado de sonar,
días en los que sigo corriendo,
respirando el frío a través de la tela,
con los ojos explotando
a punto de quebrar.
Apenas puedo ver más allá
de la inundación
que débilmente contengo.
En días como estos,
en los que el vaho
sale a zancadas desde mi boca,
en los que el sol aparece
Al igual que tú
no se cansa de volver,
incluso si hace palidecer la hierba,
incluso si hace brillos innecesarios
en las gotas que dudan
sobre si lanzarse o no
desde el filo de las hojas,
incluso si ni siquiera deja
Y yo sigo corriendo
como si fuera a alcanzar un final,
como si fuera a dejar de dudar,
como si al fin pudiera ser valiente
y gritar basta
y hacerlo posible,
como si no supiera que el final llegará
solo cuando se borren mis pasos,
solo cuando me vaya.
Mientras elija quedarme
solo yo seré culpable,
así que
tan solo un poquito,
solo un poquito en lo que encuentro
la manera de dejarlo
¿de acuerdo?
Aún solo respiro
en cada intento del tiempo
que no llega,
ya después pensaremos
qué hacer con las palabras
que jamás podrán ser dichas
¿me perdonaré entonces
por haberlas llorado
lo suficiente?
No tienes por qué preocuparte.
Siempre he sido tratada
la rara,
la loca,
la enferma,
como a esa chica
a la que le pasa algo en la cabeza.
Yo tampoco soy una víctima
¿comprendes?
Incluso si parece
solo estoy expiando mis pecados.
No creas que soy inocente.
Tampoco tienes que preocuparte.
De todos modos
no es el primero que piensa
que jamás podré dejarlo
¿entiendes?
intentando acabar con todo esto.
He tenido que poner
mi mano contra el sol
para seguir corriendo.
Estoy bien con la violencia.
Estoy bien.
Estoy bien.
Estoy bien.
Ni siquiera creí en ti
desde el principio.
No es necesario hablar.
El sol
aún se deja ver entre los árboles.