“Las observaciones y vivencias del solitario taciturno son al mismo tiempo más confusas y más intensas que los de la gente sociable; sus pensamientos son más graves, más extraños y nunca exentos de cierto halo de tristeza. Ciertas imágenes e impresiones de las que sería fácil desprenderse con una mirada, una sonrisa o un intercambio de opiniones le preocupan más de lo debido, adquieren profundidad e importancia en su silencio y devienen vivencia, aventura, sentimiento. La soledad engendra lo original, lo audaz e inquietantemente bello: el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito”.

—La muerte en Venecia, Thomas Mann.

lunes, 23 de febrero de 2015

Yo creo en los espejos

—'Jon and Alex' (pareja de homosexuales en San Petersburgo, Rusia), fotografía tomada en 2014 por el fotógrafio danés Mads Nissen, ganadora del 'World press photo 2015'.

“Yo creo en los espejos”
—Alejandra Pizarnik

Yo creo en los espejos,
son ellos los que destierran,
extravían
mi imagen de aquel cuerpo,

creo en los espejos, la crueldad
con que presumen, que engendran,
la culpa que rezuman
a través del ombligo, y creo

yo creo en los espejos
porque me invaden el muslo,
las piernas,
la ortiga blanca de mi lengua

y creo, yo creo en los espejos
porque me engastan el labio,
acomodan
nuevo andamio en las ojeras,

y creo,
yo creo en los espejos,
y por ellos no mirarme,
por ellos, no creer en mí.

sábado, 7 de febrero de 2015

Solo hablar

Fotografía: ‘Scarcity of Hygienic Drinking Water in Dhaka city’ from entrant Ismail Ferdous.

A Alberto Rivas y sus 'similitudes humanas'.
(Jueves, cinco de febrero de dos mil quince, jam session del Vergüenza Ajena).

En esta cucaracha panza arriba
que se niega a descomponerse,
en aquel lugar entre oscuro y ocre
donde nadie piensa en murallas caídas,
nadie sonríe a la cabeza de las moscas
y solo buscan el prado verde
y el sol intacto
y un silencio saliendo por los ojos,
yo habito.

Sigo siendo manzana que avanza
entre ingravidez y nada
al pie del árbol,
y aquí todas las manzanas se parecen,
pero por qué mienten,
por qué recoger el sidroso jugo
que les bañaba la lengua
y volverlo seco, casi piedra.
Que ya sé,
no soy más que otra sombra
resistiendo al viejo olmo,
otra sombra

que nunca quiso la inclemencia de las flores
ni la adherencia de su tallo.
Solo hablar,
tan solo el sencillo, fluido acto
de mover los labios,
atrapar el sonido entre los dientes,
nada más.

Y sin embargo,
en este insecto deprimido
nadie quiere ser de carne.
La sangre de un extraño me empapa los tobillos.
Y aquí todas las manzanas se parecen,
pero ninguna se comprende.




domingo, 1 de febrero de 2015

Anisocoria


Si me acerco una bombilla al ojo
puedo ver mi iris
aclarándose.

Hay un humano dentro.

A mi alrededor
el mundo sigue siendo
el mismo.
Unborn 8.0 Brown Pointer