Te cuento los días y la danza
de los pájaros,
la pesada redondez de los relojes.
Digo:
cuéntame de su danzar sin rumbo
los activos rasgos de su vuelo
y habla,
habla sin cesar del mundo
como si fuera el mundo
el opaco y centro en tu retina,
la corteza y manto de su tierra.
Cualquier palabra:
estratosfera.
Cualquier palabra que me esconda
y no decir,
no decirte que...
Cuando no me ves, estamos,
espalda contra espalda
y tras nosotros
aún más aire y más escena
y queda
oculta al ojo la materia
en la estrechez visible
de mirar de frente.
Pues no es ver, sino intuir
un reverso del presente
en nuestra espalda
y presentir
la nieve blanca que no es blanca
sin nombrarle blanco a sus matices.
Saber aún que si cubriera,
por decir: un continente,
pareciera ser borrado
de la tierra
por la mano inquieta
de algún niño.
Como un futuro que se desvanece.
Cualquier palabra:
estratosfera.
Cualquier palabra que me esconda
y no decir...
que odio el amor y no te odio,
a pesar de la verdad
de que te amo.
Y hablar del tiempo y sus escalas.
La nieve virgen que no es blanca
sin dejar de lado a sus matices.
Decir que soy el ave
que se queda y ama
mientras la nieve
sigue
cayendo.